Ecuador: Social Progress vs Neoliberalism

Ecuador, progreso social o neoliberalismo
Por Hedelberto López Blanch, Resumen Latinoamericano, 30 enero 2017

Pese a la enorme ofensiva política, económica y propagandística llevada a cabo por las fuerzas de derecha contra los gobiernos progresistas surgidos en la Latinoamérica, hasta ahora el único derrotado en las urnas fue el justicialismo argentino.

Los gobiernos nacionalistas de Nicaragua, Bolivia, Venezuela, Ecuador, El Salvador, Uruguay han sabido cerrar filas para que no regresen las ahogantes leyes neoliberales que sufrieron sus pueblos durante décadas.

Al no lograr alcanzar el poder mediante elecciones, la derecha criolla, con apoyo de potencias occidentales, se ha lanzado a tomarlo por otras vías como los golpes parlamentarios realizados en Brasil, Paraguay y Honduras.

Ahora le toca nuevamente a Ecuador medir fuerzas en los venideros comicios presidenciales del 19 de febrero y Alianza País lo hará con un extenso aval de progreso económico y social realizado en los últimos diez años a favor del pueblo.

Desde que en enero de 2007 el presidente Rafael Correa llegó al poder, ganó sucesivamente en 10 distintos procesos electorales, y ahora ha decidido pasarle la batuta a la fórmula, Lenin Moreno-Jorge Glas, del Partido Alianza País.

Ciertamente que en esas elecciones está en juego la continuación de las políticas económicas y sociales que ha llevado adelante la administración de Correa con la puesta en marcha de la Revolución ciudadana en beneficio de las grandes mayorías, o por el contrario, el regreso a las fórmulas neoliberales que hundieron a esa nación en un verdadero caos político-económico que dieron al traste con tres ex mandatarios (Abdala Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez) los cuales traicionaron el apoyo que les dispensó el pueblo al impulsar agresivas políticas neoliberales.

En ese período aumentaron la pobreza de los habitantes y la entrega de las riquezas del país al capital extranjero, fue sustituido el sucre como moneda nacional por el dólar, y todo eso ocurrió bajo la orientaban el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

Recientemente Correa detalló en una comparecencia pública que en el período de 10 años “se invirtieron 85 000 millones de dólares en educación, defensa, salud y hasta en servicios para emigrantes; salieron de la pobreza a 2 000 000 de ecuatorianos; los trabajadores duplicaron sus salarios y los empresarios triplicaron sus ganancias; los campos y ciudades mejoraron sensiblemente y el desarrollo social ha sido impresionante”.

Enfatizó que la Revolución Ciudadana llevó a cabo en el país “un cambio radical, profundo y rápido del sistema político, económico y social vigente hasta 2007, sistema perverso que destruyó nuestra democracia, nuestra economía y nuestra sociedad”.

Veamos en apretada síntesis cuáles han sido los resultados alcanzados por la Alianza País con la Revolución Ciudadana.

A partir de 2007, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue de 4,5 % de promedio anual, y los aportes a la inversión pública alcanzaron 25 % lo cual sirvió para combatir la desigualdad y reducir los índices de pobreza mediante políticas económica-sociales realistas y dinámicas.

Ese por ciento cayó en el presente año debido a la baja en los precios del petróleo, principal producto de exportación y entrada de divisas de la nación, además de grandes pérdidas materiales y humanas por los fuertes terremotos que afectaron al país.

Pese a esos inconvenientes, la Revolución Ciudadana ha continuado superando la historia de exclusión e injusticias arraigadas en Ecuador a lo largo de décadas.

Un paso fundamental para alcanzar logros sociales superiores fue la recuperación y fortalecimiento de la soberanía sobre los recursos de la nación y en específico la rama petrolera, lo cual permitió que el Producto Interno Bruto (PIB) de la nación andina pasara de 46 000 millones de dólares en 2007 a 110 000 millones de dólares en 2016.

El crecimiento económico unido a una destacada política social facilitó al gobierno construir decenas de escuelas, hospitales, miles de kilómetros de modernas carreteras e hidroeléctricas.

En 2016, las familias ecuatorianas pudieron cubrir un 94 % de la canasta básica con sus ingresos, mientras que antes solo llegaba al 60 % de cobertura.

Con una inversión en la salud pública de más del 700 %, y en educación del 400 %, se impulsó la gratuidad de esos importantes sectores en todos los pueblos y ciudades; creció la asistencia a los ancianos y el apoyo a madres solteras cabezas de familias, mediante el Bono de Desarrollo Humano otorgado a cerca de 2 000 000 de beneficiarios.

El desempleo se ubicó en 4,5 %, una de las más bajas del continente, la pobreza se ha reducido a 7 % a la par que el sector no petrolero creció un 9 %.

El bono de 50 dólares mensuales facilita que las madres envíen a sus hijos a las escuelas (donde reciben además alimentación) con la consecuente disminución del trabajo infantil al no tener que participar ellos en ayudar al sustento familiar.

Bajo esa fórmula se ha eliminado casi por completo el trabajo infantil, al sacar de esa esfera a cerca de 550 000 niños y niñas. La desnutrición en menores bajó a alrededor del 9 %.

Así las cosas, el Partido Alianza País cuenta para las venideras elecciones con un importante aval político, económico y social en beneficio del pueblo, cuyos habitantes serán los encargados de decidir en las urnas si darán el apoyo a la candidatura Lenin Moreno-Jorge Glas o se inclinarán por volver a las oscuras noches neoliberales.

Ecuador: Social Progress vs Neoliberalism

By Hedelberto López Blanch
Latin American Summary
January 30, 2017

In spite of the enormous political, economic and propagandistic offensive carried out by the right-wing forces against the progressive governments in Latin America, until now the only one defeated in the polls was the Argentine justicialismo.

The governments of Nicaragua, Bolivia, Venezuela, Ecuador, El Salvador, and Uruguay have been able to close ranks so that the neoliberal offensives suffered by their peoples for decades will not return.

Failing to achieve power through legitimate elections, the Creole right, supported by Western powers, launched successive parliamentary coups in Brazil, Paraguay and Honduras.

It is essential that Ecuadorians take action in the coming presidential elections on February 19, mobilizing to endorse and support the extraordinary economic and social progress made in the last ten years in favor of the people.

Since President Rafael Correa came to power in January 2007, he has successively won 10 different electoral processes, and has now decided to pass the baton to Lenin Moreno-Jorge Glas of the Alianza País Party.

Ecuadorians face wither the continuation of the economic and social policies that the Correa administration has carried out with the implementation of the Citizen Revolution for the benefit of the great majority, or, on the contrary, the return to the formulas Neoliberals that plunged the nation into a veritable political-economic chaos that ultimately put an end to three former leaders (Abdala Bucaram, Jamil Mahuad and Lucio Gutiérrez) who betrayed the people’s support in favor of aggressive neoliberal policies.

During that dark time, the poverty of the inhabitants and the surrender of the riches of the country to foreign capital increased, national currency was substituted by the dollar, and all this happened under the direction of the International Monetary Fund (IMF) and the World Bank (BM).

Recently Correa detailed in a public appearance that in the period of 10 years “85,000 million dollars were invested in education, defense, health and services for emigrants; Out of poverty, 2,000,000 Ecuadorians; Workers doubled their wages and entrepreneurs tripled their profits; The towns and cities have improved significantly and social development has been impressive.”

He emphasized that the Citizen’s Revolution carried out in the country established the path to “a radical, deep and rapid change of the political, economic and social system in force until 2007, a perverse system that destroyed our democracy, our economy and our society.”

Let us see in brief synthesis the results achieved by the Alliance Country with the Citizen Revolution.

As of 2007, Gross Domestic Product (GDP) growth was 4.5% annual average, and contributions to public investment reached 25%, which served to combat inequality and reduce poverty rates through economic policies – realistic and socially dynamic.

That percentage fell this year due to lower oil prices, the country’s main export and foreign exchange inflow, as well as large material and human losses due to the strong earthquakes that affected the country.

In spite of these inconveniences, the Citizen Revolution has continued to overcome the history of exclusion and injustices rooted in Ecuador for decades.

A fundamental step to achieve higher social achievements was the recovery and strengthening of sovereignty over the nation’s resources and specifically the oil sector, which allowed the Andean nation’s Gross Domestic Product (GDP) to go from US $ 46 billion Dollars in 2007 to 110 billion dollars by 2016.

Economic growth coupled with an outstanding social policy facilitated the government to build dozens of schools, hospitals, thousands of kilometers of modern highways and hydroelectric plants.

In 2016, Ecuadorian families were able to cover 94% of the basic needs with their income, whereas before it only reached 60% coverage.

With an investment in public health of more than 700%, and in education of 400%, it promoted the gratuity of these important sectors in all the towns and cities; Increased assistance to the elderly and support to single mothers heads of families, through the Human Development Bonus granted to about 2 000 000 beneficiaries.

In 2016, Ecuadorian families were able to cover 94% of the basic basket with their income, whereas before it only reached 60% coverage.
With an investment in public health of more than 700%, and in education of 400%, it was promoted the gratuity of these important sectors in all the towns and cities; Increased assistance to the elderly and support to single mothers heads of families, through the Human Development Bonus granted to about 2 000 000 beneficiaries.

Unemployment was 4.5%, one of the lowest in the continent, poverty has dropped to 7% while the non-oil sector grew 9%.

The monthly bonus of 50 dollars makes it easier for mothers to send their children to schools (where they also receive food) with the consequent reduction of child labor, since they do not have to participate in helping to support their families.

Under this formula, child labor has been almost completely eliminated, bringing about 550,000 children out of that sphere. Undernutrition in minors dropped to around 9%.

Thus, the Alliance Country Party counts for the coming elections with a significant political, economic and social endorsement for the people, whose inhabitants will be in charge of deciding at the polls whether they will support Lenin Moreno-Jorge Glas candidacy or Will be inclined to return to the dark neoliberal nights.

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